El mito de la creación

Algunas personas piensan que una musa inspiradora ilumina la mente y las manos de un músico para que éste se ingenie una melodía y, de un sueño o una epifanía súbita, en una chispa de inspiración nazca una canción. Curiosamente, no es así como funciona. La creatividad no es magia, sino que nace de la aplicación de elementos ordinarios de pensamiento a material existente. La originalidad en la música nace de un proceso de tres pasos fundamentales: copiar, transformar y combinar.

Ningún ser humano nace aprendido. Estructuramos nuestros paradigmas y percepciones de la realidad basados en el entorno en el que nos desarrollamos y es de éste de donde nacen nuestras ideas. El primer paso en el proceso de la creación musical se basa en este principio. Todo músico tiene tendencias que han configurado el estilo y género de sus creaciones y por eso, en la mayoría de las biografías de músicos que han sido históricamente reconocidos como grandes autores de piezas musicales, encontramos un segmento, aunque sea corto, en el que se mencionan otros artistas que han influido en el desarrollo del músico en cuestión…

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